miércoles, 27 de abril de 2005

Caza de brujas

Los supremos gerifaltes de la sociedad comenzaron a buscar culpables. ¿Quién habría sido capaz de cometer tales atrocidades? ¿Quién había osado subvertir las leyes incuestionables e insobornables de la convivencia?
Siglos de tradición, de estricta moral y de buenas costumbres siguiendo la senda marcada por los sabios antepasados estaban en peligro.
Se formaron partidas de caza, eufemísticamente llamadas "comités de investigación", se introdujeron en las oficinas, en las casas e incluso en el pensamiento de las gentes de bien. Muchos fueron sacrificados en nombre de una sospecha, otros por un simple intento de elevar la voz.
Hasta que los propios gerifaltes, saciados con la sangre del prójimo, chorreando sadismo e irracionalidad, terminaron por encontrar a los verdaderos culpables.
Ellos mismos.
Entonces el asunto se dio por concluido, todos bajaron la cabeza, disolvieron los comités y se refugiaron en el "hasta aquí hemos llegado" y en el "caso archivado". Nunca volvió a investigarse.

domingo, 24 de abril de 2005

Murphy y sus colegas

"Primera Ley de Murphy: Si algo puede ir mal, irá mal."

ACTA DE SOLICITUD

Reunidos en Asamblea constituyente, los miembros de esta Logia del Raciocinio y la Verdad, tras la exposición del asunto y las pertinentes votaciones

solicitan:

que la comunidad científica, los órganos detentadores del poder, los círculos intelectuales y, en general, el grueso de la población, asuman y valoren los términos, consecuencias y matices de las distintas Leyes de Murphy, elevándolas a la categoría de ley científica y, por ende, de código moral y de comportamiento básico y válido en todos sus aspectos.

Por tanto, esta Logia propone la adopción de varios puntos por parte de las ramas más influyentes de la sociedad:
1º La asunción de la Ley de Murphy como documento de validez práctica.
2º Su inclusión en el texto constitucional y su aprendizaje en las distintas escuelas como verdad científica.
3º La adaptación del código legal a sus principios.
4º Otros cambios menores que se hallan dispuestos en el documento que presentamos adjunto.

Sin otro particular, y a fecha de 24 de abril, queda firmada por todos sus miembros el Acta de la presente reunión.

"Vigesimocuarta Ley de Murphy: La tostada siempre cae del lado de la mantequilla."
"Filosofía de Murphy: Sonríe... mañana será peor."

jueves, 21 de abril de 2005

Vivir a la velocidad de la luz

Sin ni siquiera respirar, moverse de un lado para otro como un electrón alocado. El tiempo deja de tener importancia cuando tu vida se traslada a esas velocidades.
¿Pensar? Imposible. ¿Cómo pensar cuando los objetos, detenidos en su placidez, no pueden verte pasar, cuando la realidad queda tan atrás, tan rápido, que no puede recordarse, ni comprenderse, ni sentirse?
Una partícula que, moviéndose a velocidades subatómicas, quiera mantener una convivencia con alguna otra partícula próxima, tiene que encontrarla circulando a la misma velocidad que ella.
La teoría de la relatividad lo explica con claridad meridiana.
El problema es que, cuando vives a la velocidad de la luz, es imposible detenerse a reflexionar sobre la teoría de la relatividad.

lunes, 18 de abril de 2005

El hongo atómico

"Si hablamos de seres vivos, los hongos siempre nos han resultado fascinantes a nosotros, los humanos. Su capacidad para brotar con una facilidad única y unas condiciones de vida ínfimas, su comunión y su vida en sociedad, su ambición y su continua expansión tan pronto como su situación deviene favorable...
En mi opinión, un hongo representa aquello que el ser humano desearía ser, sus mayores anhelos, sus principales deseos en cuanto especie. No sería de extrañar que, dadas las condiciones actuales de destrucción por parte del hombre y de extensión por parte de estas criaturas, en un futuro no muy lejano las sociedades humanas tuvieran que verse abocadas a sobrevivir únicamente mediante el cultivo y la ingestión de diversos tipos de hongos.
Esto no supondría problema alguno más allá de los derivados de las distintas costumbres alimenticias locales. Los hongos son nutritivos, además de bellos. La única alternativa que se me ocurre sería la antropofagia."

Traducción de World Sciences and Evolution, del profesor Arthur J. Reynolds, 1758.

viernes, 15 de abril de 2005

La fascinante metafísica de Mr. Hawkins

¿Cuántos universos puede usted imaginar?
Universos insondables, universos paralelos, universos esferoidales, ovalados, planos, duplicados, universos de antimateria, de radón o de quarks isotopados.
Yo apunto en una libreta todos los universos que se me ocurren. La llevo siempre encima, porque no sabes cuándo se te puede aparecer dibujado nítidamente en la mente un nuevo universo. En el autobús, durante la cena, dando un paseo, durmiendo.
Ya llevo apuntamos dos mil seiscientos setenta y tres universos posibles.
Digo yo que, aunque sólo sea por una mera ley de probabilidades, uno de ellos (o varios, quién sabe) será el real.
¿No?

martes, 12 de abril de 2005

Control de las funciones vitales

Supo que si conseguía controlar sus funciones vitales, disminuir la frecuencia de sus inspiraciones y espiraciones, sentir sus miembros enajenados, distantes y autónomos, soportar el hambre y el dolor con estoica entereza, cerrar los ojos al mundo, dejar la mente en blanco, no pensar, dejar que el universo siguiese su curso inexcusable, si llegaba al punto en el que todo, absolutamente todo, está bajo control, entonces podría detener los latidos de su corazón de forma voluntaria.

viernes, 8 de abril de 2005

La vida de dos, desdoble onírico

Nunca recuerdo mis sueños. Prácticamente en ninguna ocasión, a lo largo de toda mi vida, los he recordado, tan sólo alguna que otra pesadilla, muy de vez en cuando, se grababa a fuego en mi memoria para venir a desvelarme en el momento más inoportuno.
Por eso siempre había considerado una suerte vivir sin sueños. A menos sueños, menos problemas. A menos recuerdos inútiles, más espacio para recordar las cosas verdaderamente importantes.
Hasta estos últimos tres días.
Mi mente ha comenzado a hervir de ideas misceláneas, hilarantes, absurdas, historias cargadas de delirios y tan sólo ligerísimamente conectadas con la realidad.
Me gusta analizar mis propios sueños, como hacía Freud cada día, al despertar, antes de analizar los de los demás. Soñar es como vivir dos vidas, ser tú y ser otro, hasta el punto de no saber muy bien quién eres realmente tú, cuál es el yo que sueña y cuál el yo que vive entre objetos reales.
Tal vez ambos seamos imaginarios.
La idea es tan sugerente que trataré de soñar con ella la próxima vez.

miércoles, 6 de abril de 2005

El club de los poetas malditos

Son curiosas las coincidencias. En un momento, y sin razón aparente, la realidad se conjuga en torno a una idea y la dota de sentido.
Baudelaire ha venido a visitarme. Yo no lo llamé, vino él, llamó a mi puerta tantas veces que no tuve más remedio que abrirle. No obstante, no me arrepiento, siempre es un placer recibir a las personalidades, sobre todo cuando están muertas.
Los muertos suelen decir cosas más interesantes que los vivos, básicamente porque ni pueden cambiar de opinión ni precisan explicarse a sí mismos. Son como son, y si quieres entenderlos, los entiendes, y si no, allá tú.
No hay que ser antinada para ser maldito, por cierto. Basta, en ocasiones, con ser tú mismo. Eso, al menos, es lo que me comentaba mi visita mientras sorbíamos el néctar de las flores del mal.

domingo, 3 de abril de 2005

Llamada a las Musas

Habría que redactar manifiestos, imprimir panfletos, inundar con ellos las calles de nuestras ciudades.
Habría que proclamarlo a los cuatro vientos, con oradores en cada esquina, sobre estantes alzados con timidez, como los verdaderos profetas, los profetas de la nada.
Habría que solicitarlo con convicción. Para que regresen. Para que vuelvan a gobernar. Para que todos sepamos de sus glorias, de sus virtudes y beneficios, de su poética esencia y de su placentera existencia.
Para que el pragmatismo comience, paulatinamente, a agonizar.
Un mundo gobernado por las Musas, marcado por el arte, hedonismo por decreto.
Que vuelvan.

viernes, 1 de abril de 2005

Leyendas de la Acrópolis (II)

- Closed anyway.
- Sure?
- Closed.
No hubo manera. Siempre tan simpáticos, los guardas de seguridad.
Afortunadamente, el tipo no perdió su compostura ni su predisposición, porque las veleidades humanas no pueden perturbar las construcciones de una mente poderosa, porque las laderas también existen, y no hay vallas que las cierren, ni gente que las vigile con mayor celo del debido, y el sol se sigue poniendo, allí, tras la Acrópolis, y por aquellos caminos también anduvo Aristófanes, y sobre aquellas rocas se sentó Sócrates, y por aquellos jardines peripatetiqueó Aristóteles con sus chicos.
Cuando los rayos solares comenzaron a refulgir con los brillos particulares del crepúsculo, aquel tipo se quedó sólo. Bueno, sólo no, convivía con 2500 años de sabiduría, con el espíritu de los que sólo murieron en cuerpo, con dimensiones que por inalcanzables son, casi siempre, incomprendidas.
El aire silbaba entre las monumentales columnas, allá arriba, y entre las ramas de algún pino ululaba una lechuza tempranera.